Crecer de verdad: Por qué las marcas que miran hacia adentro son las que avanzan
Hoy casi todo está automatizado, todo es predecible, calculado, medido con precisión y orientado a resultados, y esa narrativa resulta cómoda. Saberlo todo, entenderlo todo, tener la sensación de control y de rumbo claro nos da certeza, incluso un aire de superioridad, como si ya no quedara nada por descubrir.
Recuerdo el auge de la inteligencia artificial, cuando aún era algo nuevo para personas comunes como yo. En ese momento solo imaginaba robots haciendo muchas cosas por nosotros: vendiendo por mí, organizando mis finanzas, mi ropa, los platos, arreglando el carro y resolviendo trámites con bancos, hospitales o entidades gubernamentales… mientras yo me divertía en la playa, escalaba una montaña o grababa un documental en el cañón del Chicamocha.
En ese entonces trabajaba en una agencia de inbound marketing, ahí mi mente se expandió, no solo en lo profesional, sino en la forma en la que quería vivir. Conocí personas que habitaban la vida que alguna vez soñé, y otras que habían llegado aún más lejos, fue inevitable empezar a preguntarme por el sentido de lo que hacía cada día al despertar.
Renuncié, no porque no me gustara tener un sueldo fijo, estabilidad laboral, garantías, un equipo sólido y estructuras que funcionaban y no dejaban de crecer. Renuncié porque quise emprender mi propio camino como empresaria. No pude con las ganas, me lancé al vacío, como tantas otras veces en mi vida y aquí estoy.
Han pasado algunos años y hoy tengo mucha más claridad sobre el propósito de lo que hago cada día al despertar, ahora que lidero mi propia empresa, de la mano de un equipo increíblemente talentoso —al que le debo mucho más de lo que puedo recompensar— entendí algo esencial: todo lo que hagas necesita alma.
Si el mundo es cada vez más robótico y predecible, salir del molde no es alimentar más ese sistema con la narrativa en tendencia, es ir más profundo, es mirar hacia adentro, buscar en el espíritu y en la esencia de las empresas, los proyectos, las marcas y tu propia vida. Encontrar eso que aún no ha sido dicho, eso que sigue aguardando en el interior, es lo único que realmente nos diferencia.
Somos millones de humanos transitando este planeta, creando, emprendiendo y hablándole al mundo desde múltiples plataformas, la única forma de sobresalir es haber estudiado tan profundamente nuestra esencia que lo que sale a la luz sea auténtico y ese estudio no es un trabajo fácil ni inmediato.
Todo puede comenzar con preguntas simples y, a la vez, profundamente incómodas:
¿Quién soy?
¿Hacia dónde voy?
Ser coherente con las respuestas que encuentres es, probablemente, lo más valioso que vas a dejar en el mundo, al menos, eso creo.
Autora:
ELIZABETH HENAO GÓMEZ
Autora:
ELIZABETH HENAO GÓMEZ

